Escrito por

Los mejores exfoliantes naturales y cómo hacer uno casero

exfoliantes naturalesEl uso de un exfoliante natural nos proporciona grandes beneficios. Por ello, en esta ocasión te revelamos cuáles son los mejores que puedes utilizar en tu piel y cómo hacer uno casero.

Es cierto que para mantener un buen aspecto de nuestro rostro y cuerpo debemos tener en cuenta una gran cantidad de factores: hidratación, alimentación, protección…; además, es necesario que acudamos al empleo de varios cosméticos: sérums, mascarillas, cremas, etc.

A veces, la pereza o la falta de tiempo nos vece y no proporcionamos a nuestra piel el cuidado que merece. Uno de los pasos que solemos saltarnos es la exfoliación, sin embargo, tal y como comprobarás a continuación, esto es un grave error.

Tipos de exfoliantes

A grandes rasgos, podemos distinguir entre dos tipos de exfoliantes: físicos o químicos. Por otro lado, dentro de cada categoría existen varios subtipos destinados a diferentes pieles y a resolver problemas determinados.

  • Físicos. Son aquellos que incorporan una serie de partículas que ayudan a arrastrar la suciedad y, por ende, eliminan las células muertas. En estos casos el grano puede ser de mayor o menor tamaño, dependiendo del gusto del consumidor. Evidentemente, cuanto mayor sea, más profunda será la limpieza.
  • Químicos. Las versiones químicas actúan a través de ácidos naturales para disolver las células muertas, es decir, no incorporan ningún tipo de grano. Si tu piel es sensible, lo ideal es escoger uno que sea suave y de baja concentración en ácidos.

Algunos de estos cosméticos son específicos para el rostro o el cuerpo, sin embargo, otros pueden emplearse para ambas zonas.

Los mejores exfoliantes naturales

Para obtener una versión natural de este cosmético tenemos dos opciones: acudir a las versiones comerciales que solo emplean sustancias naturales, o bien, realizarlo en casa a través de ingredientes que tenemos en nuestra cocina.

Independientemente de la solución que escojas, te mostramos las mejores sustancias para exfoliar la piel:

Avena

Es un ingrediente que últimamente se ha puesto de moda. No solo se emplea para elaborar recetas, sino que también resulta muy útil en la cosmética.

Se recomienda para mejorar el exceso de sebo y grasa. Por otro lado, posee propiedades antiinflamatorias, calmantes e hidratantes.

Café

La cafeína es un poderoso estimulante que mejora notablemente el estado de la celulitis, por ello, se emplea en exfoliantes destinados a combatir la piel de naranja. Además, sus granos molidos sirven perfectamente para exfoliar las células muertas.

Azúcar moreno

Es todo un clásico. Gracias a los granos que posee el azúcar logramos que la limpieza sea más intensa y profunda. Además, cosechamos los beneficios que aportan todos sus compuestos, como el ácido glicólico (puedes verlos en este estudio).

Limón

Debido a los alfahidroxiácidos que contiene la piel queda libre de células muertas. Además, ayuda a combatir algunas imperfecciones y otorga luminosidad.

Manteca de karité

Además de eliminar las células muertas, nuestro exfoliante debe proporcionar hidratación para que la zona no quede reseca y no se produzcan descamaciones.

La manteca de karité es muy nutritiva. También puede optarse por el aceite de coco e incluso el de oliva.

Bicarbonato de sodio

Este ingrediente se emplea con frecuencia en las versiones comerciales debido a su eficacia. Su principal función es suavizar las irritaciones y realizar una limpieza muy suave, por lo que es apto incluso para personas que sufren una gran sensibilidad.

Vinagre de manzana

Ayuda a que las células muertas se desprendan con mayor facilidad. Algunas personas optan por pasar un algodón empapado en este vinagre por la zona que desean tratar.

Cómo hacer un exfoliante casero

Te proporcionamos 4 recetas para que elabores tu propio producto casero. Hemos seleccionado varias opciones que se adaptan a diferentes tipos de dermis. ¡Escoge la más adecuada para tu caso!

Con azúcar y aceite

Es una de las recetas más sencillas de elaborar. En solo pocos minutos tendrás tu exfoliante de azúcar y aceite.

Mezcla tres cucharadas de azúcar moreno y dos de aceite de oliva. Si lo prefieres, puedes utilizar aceite de almendras dulces. Una vez que tengas una pasta, extiéndela por el cuerpo o el rostro.

Con linaza y miel

La miel es un ingrediente que puede resultar algo pegajoso, por ello, lo ideal es aplicarla en zonas concretas como las rodillas, codos o talones.

Tan solo tienes que incorporar en un bol 25 gramos de linaza, una taza de miel y medio vaso de agua tibia. Deja que la loción actúe durante unos 5 minutos y retírala con agua.

Con avena y leche

Si tienes la piel grasa o mixta, esta versión es ideal para ti. Necesitarás 3 cucharadas grandes de leche en polvo, medio vaso de avena y un poco de agua. Incorpora los ingredientes hasta elaborar una pasta.

Ponla sobre el rostro o el cuerpo con un suave masaje para conseguir una limpieza profunda.

Con yogur y fresas

En caso de que no te gusten los productos de grano grueso, las semillas de las fresas realizarán una limpieza más suave.

Tritura unas 4 fresas junto con un yogur natural y ¡listo! Deja que la mezcla actúe durante unos 10 minutos aproximadamente.

Para elaborar todas estas versiones caseras, debes tener en cuenta una serie de aspectos si de verdad quieres que resulte eficaz y segura.

En primer lugar, los ingredientes que emplees deben ser naturales. Por ejemplo, si utilizas un aceite repleto de químicos, no obtendrás los mismos beneficios. Respecto a la fruta, lo ideal es que sea ecológica.

También es importante que revises su caducidad, ya que el uso de alimentos que han excedido la fecha resulta peligroso.

Estas versiones no llevan conservantes, por lo que solo sirven para aplicarlas al momento. De lo contrario, los ingredientes pierden su eficacia.

¿Por qué debemos exfoliar nuestra piel?

Este proceso debe formar parte de nuestra rutina de belleza todas las semanas. Los principales beneficios que otorga son los siguientes:

  • Elimina las células muertas y limpia en profundidad.
  • Otorga un tacto más liso y suave.
  • La piel queda luminosa y con mejor aspecto.
  • Se evita la creación de vellos enquistados.
  • Previene la aparición de arrugas y otros signos de la edad.
  • Es muy eficaz para combatir la piel de naranja.
  • Proporciona una mayor oxigenación.
  • Prepara nuestro cuerpo o rostro para recibir posteriores tratamientos: sérums, cremas, lociones específicas, etc.

¿Con qué frecuencia debe realizarse?

Seguro que, tras leer todas las ventajas y beneficios que proporciona, comienzas a prestar más atención a este paso para cuidar la piel, pero ¿sabes con qué frecuencia debes realizarlo?

Si abusamos de la exfoliación corremos el riesgo de producir irritaciones. Además, la tez queda más debilitada y se protege en menor medida de los rayos ultravioletas y de otros factores ambientales.

Generalmente, se recomienda realizar este proceso una o dos veces por semana. Deben existir varios días de separación entre cada sesión. Por ejemplo, si realizas la primera sesión el lunes, la segunda podría ser el viernes.

Cómo aplicarlos

El método de aplicación resulta muy sencillo:

  • Vierte el contenido sobre las manos o sobre una manopla.
  • Extiéndelo por la zona que deseas tratar con movimientos circulares. Nunca debes ejercer presión.
  • Como hemos visto anteriormente, algunas versiones caseras necesitan reposar durante varios minutos.
  • Respeta los tiempos para percibir los efectos.
  • Enjuágate con agua tibia para retirarlo.
  • Te recomendamos terminar aplicando agua fría para activar la circulación.

Exfoliantes caseros y comerciales, ¿cuál escoger?

Muchas usuarias dudan entre escoger una versión casera o comercial. Lo cierto es que depende de cada caso.

En el mercado encontraremos miles de opciones, por lo que es fundamental que sepamos distinguir aquellas que contienen sustancias irritantes como alcohol o perfumes artificiales que potencian el olor, ya que no resultan seguras para la salud cutánea.

A diferencia de estas versiones, aquellas que emplean ingredientes naturales y respetuosos con la dermis son muy potentes y efectivas.

Los remedios naturales no representan una mala opción, pero resultan más engorrosos de preparar y, además, debemos tener claro cuáles son las sustancias adecuadas para nuestro tipo de tez.

Si quieres utilizar un exfoliante natural, ya has descubierto cuáles son los mejores y cómo puedes preparar tu propia versión casera. No te saltes este paso en tu rutina de cuidados y ¡notarás la diferencia!

¿Qué es lo que piensas?