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Aceite Corporal de Lidl: mi favorito

Me pasé por Lidl hace poco y no pude sucumbir a la tentación, por lo que me traje conmigo un par de aceites corporales.

He probado ambos cosméticos y la verdad es que sigo quedándome con mi favorito, el de Akento, del que hablaremos al final de mi reseña.

Siguiendo el hilo y sin desviarnos del tema inicial, los de Lidl no es que sean malos productos, pero tienen ciertas pegas que no puedo pasar por alto.

Ya de entrada, es sospechoso que algo que promete grandes lucros salga prácticamente tirado de precio, porque empezando por los ingredientes, si son de calidad, ya tienen un coste.

Así que voy a dar mi opinión al respecto, plasmando mi experiencia en estas líneas para que se entienda mi posición.

No soy fan de los productos tan y tan económicos, ya que he tenido desventuradas situaciones con ellos y han incluso empeorado el estado de mi piel.

Pero siempre que voy a dar una vuelta por Mercadona o Lidl, no puedo resistirme a ir a echar un vistazo por la sección de cosméticos y a veces, salgo con algún que otro producto que nunca he probado.

En este caso, probé el aceite corporal de granada nature y el de abedul de Cien, y voy a hablaros sobre este último.

¿Estás dudando en tu elección? ¿Te gustaría descubrir mis impresiones del aceite corporal de abedul de Lidl?

No se diga más, vamos a ello, a continuación.

Aceite Corporal de Abedul de Lidl a examen

Lo que más me llamó la atención de este óleo de abedul fueron sus promesas.

Cita reafirmar la dermis corporal y favorecer la apariencia de la piel de naranja, gracias a su poderosa acción anticelulítica.

No es que posea muchos hoyuelos, pero tras mi embarazo, he de reconocer que la celulitis se ha extendido más allá de las nalgas hacia los muslos.

Y si encima de ser un aceite anticelulítico, hidrata y nutre la piel, mejor todavía.

La marca Cien lo recomienda para todo tipo de pieles.

Veamos qué tal son sus componentes en la sección siguiente.

Ingredientes e INCI

La fórmula me ha decepcionado bastante, pero era de esperar en un producto que se vende por algo más de 3 €.

Comienzo mostrando su INCI completo, para luego analizarlo:

HELIANTHUS ANNUUS SEED OIL, PRUNUS ARMENIACA KERNEL OIL, ORBIGNYA OLEIFERA SEED OIL, PERSEA GRATISSIMA OIL, PRUNUS AMYGDALUS DULCIS OIL, GLYCINE SOJA OIL, PARFUM, BETULA ALBA LEAF EXTRACT, ROSMARINUS OFFICINALIS LEAF EXTRACT, CALENDULA OFFICINALIS FLOWER EXTRACT, UBIQUINONE, TOCOPHEROL, BENZYL ALCOHOL, CITRAL, LIMONENE, LINALOOL, CITRONELLOL, GERANIOL, BENZYL BENZOATE.

Este aceite de abedul, no lo es como tal, ya que el abedul es un extracto que se ha diluido entre los demás aceites.

Es curioso que pongan “oil”, cuando en realidad, no sea así, porque el aceite de abedul no existe como tal.

Si nos fijamos en los compuestos y sobre todo si tenemos nociones en composiciones de cosmética, nos damos cuenta de que los 7 últimos son alérgenos.

Esto ya nos crea desconfianza solo de verlo y si encima te digo que además hay sustancias sintéticas, perfumes químicos y alcohol, la cosa se complica.

Mi conclusión es que de natural tiene poco, sin sumar lo extensa que es la lista.

Según mi lema, prefiero calidad antes que cantidad, todo lo contrario, a lo que nos muestra esta formulación.

Textura, aroma y envase

La sustancia amarillenta en sí es aceitosa, pero no es grasa y se extiende bien, especialmente si la aplicas después de la ducha, con la piel todavía húmeda.

Si estás acostumbrada a las cremas, comprobarás que los aceites se han de trabajar un poco más, por eso son muy aconsejados para dar masajes.

El perfume desprende un aroma cítrico que ya intuyes que es artificial, aunque no es muy fuerte, así que no tendría por qué ofender o empalagar.

En cuanto al envase, me gusta a medias.

Por un lado, que sea de cristal y posea pulsador me agrada bastante, porque el vidrio preserva mejor los activos y el dosificador ayuda a sacar la cantidad adecuada, sin malgastar producto.

Pero por otro, es un embalaje transparente que invita a la contaminación de la luz de la fórmula, haciendo que pueda degradarse antes de tiempo.

Y he tenido problemas con el pulsador, porque se encalla bastante, en especial cuando estás por terminar el bote, sin poder aprovechar lo que queda al final.

¿Cómo se aplica?

Desconozco si la marca especifica su modo de empleo, ya que al menos en el envase no lo he encontrado.

Lo que yo recomiendo es aplicarlo tras la ducha, porque se esparce mejor y cuesta menos trabajarlo, además de que así, se activa el sistema linfático y la circulación sanguínea, ayudando a los nódulos de sebo a deshacerse.

Procede masajeando en dirección a las agujas del reloj, de abajo hacia arriba, hasta que se absorba.

Después lávate las manos y espera un poco a vestirte, para evitar manchar la ropa.

Lo suyo es hacerlo una vez al día, para no engrasar la piel demasiado, sobre todo si tienes tendencia a producir más grasa de la cuenta.

Mi opinión del aceite Corporal de abedul de Lidl

Como ya he comentado en la introducción, probé un par de aceites de Cien, que es la marca blanca de Lidl, al igual que Deliplus es la de Mercadona.

Comparo ambos supermercados porque tienen fama de vender buenos ítems de cosmética a un precio muy reducido, cosa que hace que tengan muchas adeptas.

Sin andarme por las ramas, al final decidí escribir sobre el aceite de abedul, porque me recuerda mucho a uno que había testado en anteriores ocasiones de Weleda, y que no estaba mal, pero que tampoco era para tirar cohetes.

Tras haber gastado un bote del aceite, siento decir que la apuesta de Lidl también deja mucho que desear y no me ha convencido.

La fórmula es de lo peor y no quiero arriesgarme a exponer mi dermis más tiempo a sustancias que podrían perjudicarla.

Las demás prestaciones son pasables, menos el envase.

Si hablamos de resultados, la cosa se agrava.

Es cierto que nutre e hidrata la piel, pero tampoco te creas, no es nada del otro mundo, eso es lo básico que debería de hacer un producto de sus características.

Sí que llega a suavizarla, pero muy limitadamente.

No obstante, no veo su función anticelulítica por ningún lado, la celulitis está exactamente igual que antes de aplicármelo.

Lo único bueno que tiene es su precio, pero si no cubre las necesidades que mi cuerpo requiere, es como tirar el dinero a la basura.

Una alternativa mejor: el aceite seco de Akento

Si todavía sigues con la duda, te voy a dar un empujón, presentándote el que para mí es el mejor aceite corporal de todos los que he tenido el honor de probar.

Sin duda, el aceite seco de Akento, supera con creces el de Lidl.

Para que te hagas a la idea, es un aceite cien por cien natural, compuesto por 14 aceites vegetales (almendras, girasol, coco, lino, chía, aguacate, argán, macadamia, oliva, avellana, babassu, jojoba, rosa mosqueta y marula) que actúan de forma sinérgica para nutrir en profundidad y mejorar el aspecto de la piel.

Dichos activos son anticelulíticos, reafirmantes, antiestrías, anti-edad, calmantes, regeneradores y suavizantes.

Sus extractos de frutas (piña, manzana, pera y granada), plantas (lavanda, cardamomo, caléndula, rosa y rusco), algas (Fucus vesiculosus) y fitoplancton marino favorecen las propiedades de los aceites con beneficios nutritivos.

Y por su fuera poco, aporta firmeza y elasticidad a la dermis.

Su fragancia cítrica-floral, envuelve el cuerpo de vitalidad y reconforta.

Aparte de que sus demás prestaciones son genuinas y únicas, no te van a dejar indiferente, estoy segura.

De verdad te digo que mi piel ha mejorado muchísimo desde que lo uso, luce sana, suave y aterciopelada, además de que las imperfecciones se están reduciendo considerablemente.

Nunca había experimentado nada igual con ningún otro aceite, así que solo me queda decir que te lo recomiendo encarecidamente y puedes comprobar sus demás beneficios en la web oficial akento.es.

Ahora que ya conoces ambos aceites corporales, ¿cuál vas a probar? ¿El de Lidl o mi favorito de Akento?

¿Qué es lo que piensas?